“Mi trabajo busca expresar, mediante esculturas tridimensionales de formas orgánicas, la conexión que tenemos cada uno de nosotros con nuestra propia esencia y con la vida que nos rodea”, dice la artista Francisca Charlin.
Usando la porcelana como medio, Francisca crea esculturas delicadas y frágiles, que parecen hechas en papel. Con formas orgánicas, muy inspiradas en la naturaleza, Francisca persigue la translucidez y blancura de este material, que fue amor a primera vista.
“Mi inspiración nace de la conexión que tenemos con el mundo natural, entendiendo este como algo del cual formamos parte. El mundo natural fluye y se transforma, es sabio y conoce sus tiempos. Encarna la belleza, la perfección y la armonía”, explica la artista.






